{la ventana de nanook}

Vigo Transforma

100709_vigotransforma_thexx_033-Editar.jpg

Es sábado y asisto a una de las grandes jornadas musicales del Vigo Transforma en su primera edición. El cartel anuncia artistas y bandas como Devendra Banhart, Jeff Tweedy (Wilco), Love of Lesbian, Fanfarlo… y a solo diez minutos de casa. ¿Veis? en la aldea no se vive tan mal.

Después del concierto desnudo de Tweedy empieza a sonar la curiosa propuesta escénica de The XX. Es la primera vez que oigo hablar del grupo y veo que la gente se conoce todas las canciones. Creo que hace demasiado tiempo que estoy out, pero me da la sensación de que tampoco me he perdido nada. Paso todo el concierto intentando que el bajista no me cruce la mirada y me clave sus endiablados ojos. No soportaría que mirara a cámara y tener que disparar.

100709_vigotransforma_jefftweddy_020.jpg100709_vigotransforma_thexx_008.jpg

Es el momento de Love of Lesbian. Los miles de asistentes corean sus himnos mientras las luces en el escenario empiezan a coger color. Una tras otra, las canciones van haciendo subir el ritmo del festival. Los catalanes cierran el concierto tirándose literalmente uno a uno al público. Es muy tarde para mi, el pequeño Nanook no entiende de conciertos y a las 7 de la mañana va a pedir mis brazos y besos, y no quiero que me piten los oídos mientras me abraza. Buenas noches.

100709_vigotransforma_loveoflesbian_004.jpg100709_vigotransforma_loveoflesbian_033.jpg

Escrito por alvaro sanz en musica y tiene Ningún comentario

“Brown leaves” en el jardín

No es otoño, es primavera, y Jorge Galavís, el hermano de Raquel, está tocando debajo del cerezo una de sus últimas canciones “brown leaves“.

El cerezo está verde, y sus efímeras hojas blancas han caído hace unos días. Suenan unos acordes en medio de esta inmensa naturaleza. El sol está a punto de caer. Jorge canta en la casa donde jugaba en los veranos de su infancia. Yo no puedo evitar congelar ese momento….

Escrito por alvaro sanz en musica y tiene Comentarios (5)

Alasdair Roberts en el Cuvi

Diré la verdad aunque me cueste reconocerlo y la organización me prohiba la entrada a sus conciertos: hacía tiempo que no asistía a un concierto tan malo y desafinado.

En realidad, lo que más me fastidia no es que el concierto fuera pésimo, sino el rollo que le solté a mi suegro para que nos acompañara: que si Alasdair era un tipo desconocido pero auténtico… que es uno de esos que no tienen que ver nada con los triunfitos… que lo que íbamos a ver esa tarde era música en mayúsculas, música de autor… de trovador medieval!

A las seis canciones, Raquel me susurró a la oreja: “no estoy dentro, no consigo entrar en el concierto…” No hizo falta más, un gesto cómplice nos sacó del Auditorio del Cuvi, en Vigo, para no estropear la admiración que sentimos por Alasdair Roberts...

Alguien me podrá decir que el escocés llegó al concierto tan tarde que el público le tuvo que esperar y que el técnico no pudo hacer la prueba y el artista tampoco… pero un tipo con una guitarra y un violín se sonoriza con dos canciones al vuelo. Lo que es injusto e incoherente, es que un artista que con sus discos te transporta a las calles de una aldea escocesa en el siglo XIV, en concierto suene a lata embotellada. De verdad, yo hubiera tocado sin enchufar, entonces, seguramente me hubiera quedado hasta el final, y mi suegro me hubiera dicho: “esto es música!”

Pero seguiré escuchando discos como The Amber Gatherers y Spoil y asistiendo a los conciertos de SinSal y Coconut, como si no hubiera pasado nada… y mi suegro, seguramente llegue a casa y se ponga a Serrat, pensando: “esto es un trovador…”

100415_alasdair roberts_006.jpg

Escrito por alvaro sanz en musica y tiene Ningún comentario

Grabación tercer disco de Ainara LeGardon

Si hay un artista con el que haya experimentado un viaje personal y un crecimiento profesional, esa es Ainara LeGardon. Juntos hemos hecho videoclips, documentales, fotografías, y sobre todo he asistido a decenas de sus conciertos con todo tipo de formaciones: con Carlos Torero (ex Radio Futura) a la batería; con Alfons Serra (Nisei); con Hannot Mintegia (Audience); con Javier Díez-Ena al contrabajo… y en solitario!

Ahora estoy en Madrid metido de lleno en la grabación de su tercer álbum, rodando un documental. Os adjunto algunas fotos que he hecho durante estos tres últimos días… pero aún no hemos acabado…

Escrito por alvaro sanz en fotografía,musica y tiene Comentarios (2)

Peter Broderick en Vigo…

Está claro que Internet y los nuevos medios nos facilitan el acceso a la música, a las nuevas propuestas… pero no sé por qué cada vez me resulta más complejo encontrar grupos o artistas que me hagan poner los pelos de punta. Porque yo no soy de bailar, ni de dar gritos en una discoteca para escuchar al de al lado mientras suena house a toda pastilla.

Por suerte, el otro día me tocó acompañar a Raquel para grabar un concierto de Peter Broderick, un desconocido para mí. Entré en el auditorio de CaixaVigo despacio, porque ya había empezado la primera canción; coloqué el trípode; encuadré; revisé el audio… pero aún no era consciente de lo que estaba pasando, de lo que estaba sonando en ese espacio habitado por tan solo un puñado de almas, un puñado de privilegiados que salimos extasiados por tanta grandeza. Me pregunto cómo un joven con camisa de cuadros subido a un escenario es capaz de tocar un violín mientras canta una melodía, pregrabarlo, lanzarlo al aire y reinterpretarlo con una guitarra y unos coros, y así, sucesivamente, crear una músicas, unas notas que quedaron suspendidas para siempre en el auditorio, y que después, el Sr. Chinarro se encargó de destrozar con su música parecida a un Sabina en decadencia con look de Eugenio barato. No hombre, no, el caviar no se mezcla con cocacola del Dia%…

… y jamás, jamás en la vida había sentido tanto respeto a la hora de disparar mi cámara de fotos y hacer ruido con el obturador. Creía que iba a despistar al mago de los recursos sonoros, que mi “click” se iba a interponer en la grabación de loops y que iba a sonar infinitamente destrozando el tempo de las piezas… así que solo disparé una vez, una única vez para que Nanook vea el que fue su primer concierto, y lo recuerde para siempre, como seguramente haré yo.

Escrito por alvaro sanz en musica y tiene Ningún comentario