{la ventana de nanook}

Archivo para la categoría 'pensamientos'

Susan Sontag y mi verano del 82…

Estoy revisando el libro “Sobre la Fotografía” de Susan Sontag. Lo sé, hay lecturas menos densas para el verano, pero me encanta leerlo cada 2 o 3 años. Cada vez que me enfrento a él aprendo algo nuevo.

Parece decididamente anormal viajar por placer sin llevar una cámara. Las fotografías son la prueba irrecusable de que se hizo la excursión. (Susan Sontag en “Sobre la fotografía”, 1973)

82-primas-valladolid.jpg

Las palabras de la escritora cobran sentido cuando veo esta imagen del año 82. Era el año del Mundial en España y no recuerdo casi nada de él. Yo tenía solo 5 años, y esta foto siempre ha sido el testimonio de que fui a algún lugar con mis padres y mis tíos Ángel y Adela de Valladolid. No sé porqué no está mi hermana aquí, pero ella tenía 14 años, así que seguramente estaría de colonias con la escuela o habría ido a estudiar inglés. Esta foto es importante porque solo tengo una de la serie. Ahora tendríamos 800 fotos de un viaje como este, las subiríamos a internet, la gente nos pondría estrellas, nos comentaria cosas del encuadre, nos diría que la disposición de los personajes es demasiado central, que si la regla de los tercios… pero qué importa! esta foto es importante para mi, y me recuerda que tengo un pasado, que soy. Me recuerda también que a pesar de haber “reencontrado” a mis primas gracias a las nuevas tecnologías y las redes sociales, tenemos un pasado común, experiencias conjuntas, esta fotografía…

Y la miro y me hace gracia, porque mi padre no debía imaginar al hacerla que de unos orígenes alrededor del mundo de las carnicerías íbamos a salir todos profesionales de la imagen. Mi prima Isa fotógrafa; mi hermano SEO, mi primar Alicia actriz y yo realizador y fotógrafo. Además, conservo la cámara rusa con la que mi padre nos hizo esta foto. Podré cambiar y vender mis modernas cámaras digitales, pero la “Zenit” siempre vendrá conmigo porque forma parte de mi vida y mis recuerdos.

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (5)

Maquetas que no lo son

Recuerdo cuando era pequeño y jugábamos a construir ciudades vanguardistas con nuestro Tente. Ojalá pudiera volver atrás…

Sí, lo sé, los de las nuevas generaciones no tenéis ni idea de qué es el Tente, ni el Lego, ni los Clics porque no se han llevado al mundo del videojuego. Pues eran nuestra más absoluta fuente de imaginación y distracción en los 70 y 80. Yo pasé seguramente 5 o 6 años de mi vida sacando y metiendo las piezas de aquella caja de madera que había construido mi padre para que guardásemos todo perfectamente ordenado. Construía lo que quisiera, coches, montañas, aviones, barcos… y ciudades vanguardistas. Ni Frank Lloyd Wright ni el mismo Mies imaginaron jamás las ciudades que mi mente y mis manos crearon con tan solo 8 años de edad. Tampoco, estos genios del hormigón imaginaron que una pandilla de irresponsables y patéticos arquitectos y políticos iban a destrozar el entorno de un país de esta manera. Ojalá la foto que os muestro, que la tomé hace unos días en Cáceres, fuera lo que parece, una maqueta y se pudiera destruir de un golpe como destruía mis edificaciones de Tente cuando era pequeño. Pero no, quedarán ahí, generaciones y generaciones como símbolo de una crisis no solo económica, también existencial. Y una vez más, no habrá dinero suficiente para volver atrás.

100528_cáceres caballos_005-Edit.jpg

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentario (1)

Dormir en paz…

Después de haber pasado unos días en Barcelona, durmiendo (o intentando dormir) con tapones en los oídos para evitar los gritos de la gente; las conversaciones ajenas por el teléfono; los pitos de los coches… uno aparece en este precioso lugar (Lac de Ganivet, Francia) y se pregunta si estamos todos locos…

100330_lac de ganivet_034.jpg

(podéis ver la autocaravana aparcada a la izquierda de la foto, camuflada entre árboles…)
Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Ningún comentario

Como un trotamundos en un mar de niebla

Después de una semana intensa en Barcelona donde he estado haciendo un taller de 3 días en la Escola Superior de Disseny ESDi e impartiendo clases en el Postgrado de Diseño Gráfico en Televisión de Elisava salgo rápidamente de esta mole de cemento para recuperar mi personalidad.

No soporto la ciudad. Lo he dicho en varias ocasiones, pero ahora lo confirmo después de haber pasado una semana con mi familia al completo. Pasear a los perros es un drama. Viajar en metro con el cochecito es una odisea. Dormir por las noches tranquilamente, un placer prohibido. En cuanto he acabado mis obligaciones académicas, hemos cargado de nuevo la autocaravana y hemos huido literalmente hacia las montañas. En cuanto hemos llegado a la comarca de Osona, todo se ha empezado a parecer un poco más a nuestra Galicia. Hemos elegido el Santuari de Bellmunt para pernoctar, por recomendación de Sergi y Nuri. No nos han engañado. La noche ha sido tan silenciosa que daba miedo. El amanecer tan bello que también daba miedo.

Por la mañana, a las 7, he despertado y he salido a pasear con los perros y la cámara de fotos. Me he acercado al precipicio. He soñado que volaba. He soñado que no tendría que volver nunca más a pisar una ciudad. He soñado ser el personaje de Trotamundos en un mar de niebla del romántico Friedrich.

100324_bellmunt_108.jpg

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (6)

The lost picture 06: Ser o no ser fotógrafo

A menudo hablo con alumnos míos y debatimos sobre la dificultad de elegir bien la carrera universitaria y si son realmente necesarias. Creo que hay carreras que no se deberían estudiar, y seguramente “fotografía” sería una de ellas.

Buscando entre fotos de conciertos me he encontrado con esta, que no la tenía etiquetada con ninguna estrellita que la eleve a la calidad de buena foto, ni de excelente, ni siquiera de foto nostálgica. Simplemente era una foto más de concierto, de las que tengo almacenadas como puro archivo personal. Pero una razón que se llama “centro de interés“, en este caso seguramente por cuestiones cromáticas y formales, me ha llevado a fijarme en ese personaje que está en la esquina inferior derecha. Alguno podría pensar que el chaval está aburrido o que todos los demás están un poco alterados de más con el concierto al que asistimos. Pero hay un pequeño detalle que le delata. La camiseta azul que hace que llame la atención no es sino la camiseta con la portada del último disco del grupo que actúa, lo que demuestra que sí,  que efectivamente está ahí por devoción. Pero no quiero hacer un análisis formal de la imagen, lo cual sería aburrido. La cuestión es que el personaje está entusiasmado con esa camarita digital, de las compactas, de las que te sacan casi todas las fotos de conciertos movidas a no ser que dispares un flashazo para intentar competir con los miles de watios de luz que seguramente desbordan el escenario.

070430 elspets_figueres-27.jpg

El personaje del que os hablo y por lo que me ha llamado la atención la fotografía, no es más que mi amigo Ignasi Arauz, un estudiante de turismo (en el momento en que hice la foto), apasionado por la música, que ha estado luchando por hacerse con mejor material técnico que el que sostiene en sus manos en esta imagen del verano de 2007. Y lo ha conseguido. Poco a poco ha ido ahorrando para comprar un equipo un poco mejor, tampoco excesivo, pero el suficiente para hacer las fotos de la calidad de un profesional. Ignasi no puede ir a más conciertos porque no le llegan las horas, no porque no quiera o no pueda. Podría ser que un sábado le veáis en tres conciertos seguidos en tres puntos distintos de la ciudad. Su pasión es frenética. Solo hay que ver la actividad de su blog: en 2009 añadió 16 entradas, en lo que va de año ya lleva 29.

Soy fan de Ignasi y de sus fotos, porque cada vez que las veo le recuerdo como en la imagen que os estoy mostrando: apasionado, con ilusión por mejorar, por aprender, por conocer a los miembros del grupo, por diseñar la portada de su disco, de hacerles las fotos de promo… Y eso, amigos, es lo importante para mí. La pasión por las pequeñas cosas, independientemente de que hayas estudiado turismo, empresariales, medicina o comunicación. Porque ser fotógrafo no es cuestión de estudios, es cuestión de aprendizaje, de esfuerzo, de ser un cabezota, un luchador, un perfeccionista. Y mi amigo, Ignasi, ya es fotógrafo. Verle, me hace sentir que no estoy solo.

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (2)

A ritmo de "Lo-li"

Siempre me he sentido apasionado por el mundo de las etiquetas musicales. Soy fan del absurdo en la Rockdelux por poner cosas como “Rock Macabro“, “Pop Sombrío” o “Expresionismo Noise“, pero lo de esta noche me ha tocado el alma…

Estoy en la cafetería de La Casa del libro, tomando un café y una albaceteña (pasta con miel) esperando que lleguen las 20.30 y salir hacia el Auditorio Caixanova para asistir al esperado concierto de Bill Callahan que organiza SinSal. Mientras leo el periódico veo un anuncio del evento y lo reviso por simple curiosidad. Resulta que el periodista especializado en músicas contemporáneas ha decidido etiquetar al señor Smog como el pionero del estilo “lo-li”. Se me ha atragantado la albaceteña. Por favor, señora, deme un golpe en la espalda que mi mujer está mirando libros y voy a morir. “lo-li”!!! Por mi cabeza pasa a toda velocidad al sr. Callahan haciendo una versión de “por la raja de tu falda…” y de “dame veneno que quiero morir, dame veneeeeeeno” con esa voz que le caracteriza. Entiendo, por suerte, que hablamos del “lo-fi“, y entiendo, que la F no está junto a la L en el teclado, por lo que el periodista, una vez más, ha buscado en la wikipedia o no tiene ni idea.

100220_bill callahan_001.jpg

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (2)

Fotógrafos anónimos que dejan de serlo

Muchas veces pienso en la gente que retrato, ellos se olvidan de mi para siempre, pero quedan en mis recuerdos y pasan a ser de mi familia…

Aquel niño de Madagascar que una mañana me sonrió en Andavadoaka forma parte de mi vida, de mis recuerdos, de mis sueños… es el símbolo de un viaje, de un cambio, de un aprendizaje. Él no lo sabe, ni nunca lo sabrá.

Santi Iglesias, un fotógrafo de Lleida, anónimo para mí, me ha hecho sentir por un momento al otro lado. Yo no le he cambiado la vida, pero a mí me ha hecho pensar que a veces hay gente generosa… un día, sin que yo me diera cuenta, me hizo una fotografía mientras yo hacía la mía durante una noche de conciertos. Un año después me la regaló, pero no a través de un frío mail, no: en un sobre, con una cuidada copia en 18×24… un acto absoluto de generosidad. No recuerdo la noche que me hizo la foto, pero recuerdo perfectamente el día y el lugar en que me regaló esta copia. Hoy la he escaneado para compartirla con vosotros. Gràcies Santi, ara sé que és important compartir aquests moments amb els èssers fotografiats.

foto de santi iglesias

Foto: Santi Iglesias
Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (4)

¿quién soy?

Dicen que de todas las crisis, si uno sabe aprovecharlas, surgen cambios positivos. Tuve suerte.

Pues resulta que hace tres añitos pasé una pequeña crisis existencial. ¿qué hacía yo en este mundo? ¿cuál era mi misión? ¿para qué servía el audiovisual? ¿quién era yo? Uno, si está solo, puede acabar chalado, pero por suerte, los buenos amigos y los amores siempre te ayudan a recordar quién eres, y a decirte que no eres tan mal realizador como crees, que eres buen amante…

De entre todas las personas que me ayudaron a superar mi “crisis de los 30″ mi amigo Pepo, del que ya os he hablado, un día, vino a mi casa y me dejó una nota en un papel, para que no me olvidara de quién era, y gracias a él, sigo siendo yo, y no otro… o eso creo!

eres-alvaro-sanz.jpg

Etiquetas: ,
Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentario (1)

El tiempo y el 'yo'

“el tiempo es una condición vinculada a la existencia de nuestro ‘yo’” (andrei tarkovski)

¿Qué és el tiempo? anoche, leía la página 77 de “Esculpir en el tiempo” e intentaba comprender las densas reflexiones que el director de cine ruso hace sobre el tiempo. Sigue… “el tiempo es imprescindible para el hombre, para constituirse como tal, para realizarse como individuo”. Hoy me he despertado y he llevado al pequeño Nanook al comedor, junto a la chimenea recién encendida, mientras mi café humeaba y mis tostadas con mantequilla casera de kiwi esperaban el primer bocado. El pequeño y yo nos hemos mirado y nos hemos reído, como cada mañana. Solo tiene cuatro meses, recién cumplidos y ya me parece que llevamos juntos toda la vida. Pero cuando sea mayor, Nanook no se acordará de nada de lo que estamos viviendo ahora, y me he sentido un poco triste. No recordará nuestras risas cómplices; no recordará el olor a leña húmeda ardiendo mientras fuera hace un frío de mil demonios; no recordará la textura de mi chaqueta cuando le abrazo; no recordará la mano de su mamá en los ratos de siestas del cordero… Ahora el pequeño vive en un mundo irreal, de absoluta felicidad, porque el tiempo, su tiempo no existe, no pasa, ni se congela, no se detiene, ni avanza… Nanook es feliz, y yo mientras le observo. El café está frío, pero no me importa. Le quiero.

100129_nanook _133.jpg

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (5)

Soy Gilipollas, pero no idiota…

Sí. Soy gilipollas porque nací así y porque soy un nefasto negociador, pero voy aprendiendo. Dadme tiempo y conseguiré que las cosas cuesten lo que tienen que costar.

Hace dos años en Como, Italia, me compré un pan aparentemente riquísimo en un mercado tradicional. Era de nueces con cereales y del tamaño de media barra de cuarto. Pensé que para cenar Raquel y yo era suficiente. Lo pedí. Fui a pagar. La mujer me dijo el precio, “6’5 euros”. Abrí el monedero y apareció Raquel que estaba despistada mirando tarros de mermelada. Me dijo”¿cuánto cuesta?” le dije “6’5 euros“. Yo era consciente de que el precio era desorbitado, pero ni me había planteado devolverlo porque la señora ya me lo había envuelto y además iba disfrazada de medieval y me parecía hacerle un feo. Lógicamente Raquel me salvó de la situación diciendo un “grachie, el mio marito es gilipollas, no quiere el panini”. No dijo esto, en verdad, pero lo pensó, estoy seguro, y no me lo quiere confesar. La cuestión es que me cogió de la mano y me sacó de ahí.
De esa experiencia, absurda, estaréis pensando, saqué muchas conclusiones. La primera es que no estamos obligados a pagar precios descaradamente desproporcionados por el simple hecho de haber pedido un producto. La segunda, conclusión no os la digo porque es personal. Y la tercera es que soy gilipollas.

IMG_0397.JPG

Hoy, dos años más tarde, he decidido comprarme una porción de coca con piñones en una pastelería del barrio de Sants, antes de llegar al aeropuerto, desde donde os escribo. He pensado que me saldría mucho más barato comprar allí la merienda y tomarla en la puerta de embarque que pagar un dineral por un donuts en una cafetería Ars. Pues tampoco he acertado, y hoy no estaba mi señora para defenderme, pero me he hecho el valiente y he salido victorioso.
- ¿Senyora, voldria aquesta coca…? per emportar…
- Sí, maco… (la pesa, y sin pensárselo dos veces me suelta)… 6 amb 75.
- (no he tardado ni una porción de segundo) Ui, no, senyora, això no val 6 amb 75… (he empezado a buscar argumentos para defender mi postura por si entrábamos en una discusión o incluso llegábamos a las manos…)
- Vinga, dona’m 2 euros, maco.

Y he salido de la pastelería sin heridas, sin rasguños, sin haber discutido con nadie, y habiéndome ahorrado casi 4 euros en un trozo de coca de piñones! No, no y tres veces no. Nos toman el pelo, señores y señoras, y no nos quejamos. No puedo creer que bajar un porcentaje que en Marruecos me hubiera costado 4 tés y una tarde entera haya sido tan fácil con la señora María. Las Rebajas, he pensado… no, más simple. Si cuela, cuela, y otro gilipollas pagará el precio de una hora de trabajo de un español medio por la mitad de coca que he dejado allí.

Creo que algo está pasando… y tengo miedo.

Escrito por alvaro sanz en pensamientos y tiene Comentarios (2)