Desde que tengo uso de razón los faros me han provocado unas ganas enormes de vivir en soledad, de aislarme del mundo preocupado únicamente por que mi haz de luz ayude a los marineros a no perder su rumbo…
Conducimos por una estrecha carretera que lleva al Far de Favaritx en Menorca. El sol está rozando las rocas que quedan a nuestro lado. Al fondo de vez en cuando, oculto entre rocas, va apareciendo el faro sobre un fondo multicolor.
Llegamos a sus pies cuando el sol ya ha desaparecido del todo. La luna nos lanza un mensaje, mañana habrá completado su ciclo y estará llena. Se coloca tras el faro para que la confundamos con la luz guiadora. Y aquí y ahora, me prometo que mañana, antes de que el sol aparezca por el mar estaré en este mismo lugar.

… anoche me prometí que vendría a primera hora de la mañana, y aquí estoy. Llego al faro cuando el sol empieza a aparecer. Estoy solo, me siento solo… el aire no puede ser más puro. A lo lejos veo la ropa tendida del farero y quiero creer que es la mía. ¿Puede haber una imagen más bella que la ropa tendida en un faro? Rodeo la escena, la miro por todos los ángulos posibles, me tiro al suelo… tengo ganas de dormir, de recuperar ese ratito que me falta… aquí, con el sol golpeándome en la cara, antes de que llegue nadie y me haga recordar que no estoy solo en el mundo…
Nota al post: Por primera vez comparto toda una serie fotográfica y no hago una pequeña selección. Me gustan todas las imágenes del faro y cada uno de vosotros podéis escoger la que queráis para soñar…














































































